«Serva ordinem…» (Agustín de Hipona, 354-430 d.C.)

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«Dime de que presumes y te diré de qué careces», reza el refrán popular y viene a mi mente como respuesta a algo que, sin alcanzar niveles obsesivos, ocupa un tiempo en mi día: Buscar el orden para evitar el caos y, así, ronda por mi escritorio, muy a la vista para que no se me olvide, un retocadísimo esquema D.A.F.O., herramienta que permite conocer las D-ebilidades, las O-portunidades, las F-ortalezas y las A-menazas con las que nos encontramos al proyectar una acción o un conjunto de acciones que constituyen el día a día personal, casi el Cursus honorum por el que trabajaban los romanos para hacerse un sitio en la sociedad de la Roma antigua.

Normalmente un D.A.F.O. lo había empleado para tomar decisiones profesionales, pero ahora, ante las dudas que me surgen, he decidido abrir mi D.A.F.O. personal. También puedo hacer uso de una práctica acorde con mis creencias y dedicar un tiempo a la oración sosegada, pero no sería la primera vez que me encontrara con la pescadilla que se muerde la cola. La diferencia entre un pragmático programa de mejora personal y una operatica de claro carácter espiritual, es que en la primera creo un bucle con el «yo, mi, me conmigo» y en el segundo busco respuestas de lo Alto como apoyo para mi crecimiento interior para mejor servir.

Lo que hasta aquí tiene pinta de ser bueno – la búsqueda del orden – indepencdientemente del camino que yo escoja, en tanto y cuanto los planteamientos giren en torno a «lo que me dicen que han dicho», tal vez sin tener en cuenta el triple filtro de Sócrates – verdad, bondad y utilidad -, se convierte en una batalla de mi ego contra lo invisible, algo a evitar por perverso y demoledor en el tiempo.

He buscado en Cicerón algo que justifique o apoye los barruntos que manejo y me encuentro con un escrito de hace unos meses de Jaime Ors en La Razón. El autor reflexiona sobre la conveniencia de volver a los clásicos y aprender de ellos. Sin pensar que soy Cicerón -¡hasta ahí podíamos llegar! – este post, si llega a los ojos de quien puede sentirse reflejado, se podrá pensar que pretendo ser la “…la conciencia incómoda –Jaime Ors – de la política rural”https://www.larazon.es/…/lecciones-de-ciceron-para-los…/ – cuando no nacional, pero me tranquiliza el último párrafo del articulista: “(la actual) …es una clase política que se escuda mutuamente detrás de resortes legales, como el aforamiento, (…) En Roma, al terminar su servicio, quedaban en manos del electorado, que les pedía responsabilidades”. Ahora no. Si los resortes que mueven la vida política partidista actúan bien, el tocado por la mano de los dioses, el elegido, conseguirá irse de rositas a pesar de los atropellos que haya hecho y con paga vitalicia para más «inri», mientras tanto se presume de «titulitis», – amigo dijiste la palabra mágica «TITULO» y has abierto la Caja de los Truenos en mi interior – aunque sea un negado para ver más allá de la punta de su nariz quien disponga del documento acreditativo., ignorando a Cicerón que nos recomienda que, “Cuanto más alto estemos situados, más humildes debemos ser” y para que no todo sea del mundo clásico, es Ernest Hemingway quien nos recuerda que : “El secreto de la sabiduría, del poder y del conocimiento es la humildad”, pensamiento muy adecuado que motiva para incluir el enlace adjunto que, aunque se habla de lo político en él, también es válido en cualquier acción tendente al servicio público, como puede ser la de un simple guía cultural: https://www.gutierrez-rubi.es/…/la-humildad-en-la…

Sin duda que“A la soberbia, la arrogancia, la autosuficiencia y la ostentación, se imponen la humildad, la empatía, la sencillez, la autenticidad”, preguntándote, querido Elio, qué tiene que ver el titular con lo que he expuesto. Pues parece que poco, pero quiero pensar que mantener abierto el análisis de mi D.A.F.O. personal, es la entrada a un camino que sólo busca la eficiencia ya que hablar de excelencia sería una impertinencia por mi parte.

Lo dicho:»Serva ordinem et ordo servabit te».

Y un enlace para el estudio: del pensamiento «agustiniano»

https://www.augustinus.it/spagnolo/ordine/index2.htm

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