Magisterio

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Recogiendo material para preparar la próxima visita abierta del 8 de Agosto a las 10:30h a la Ciudad Romana de Los Bañales.

Aunque trabajo todos los días en eliminar de mi pensamiento todo sesgo de recuerdo negativo, no es posible olvidar que un día pasó por mi puerta y aproveché cuanto pude la oportunidad de enseñar y, de hecho, durante un tiempo fui profesor y tutor de mis alumnos. La sociedad española estaba cambiando y a pesar de los esfuerzos por dirigir mi vida hacia el mundo de la enseñanza, los miedos ajenos – o mi cobardía – y la responsabilidad familiar, me hicieron abandonar el proyecto y me volví a la industria, espacio laboral donde nunca me faltaron oportunidades de aprender, crecer y enseñar porque el gusanillo de la enseñanza nunca desapareció.

Las visitas guiadas al yacimiento de Los Bañales es una oportunidad de aprendizaje sin parangón. Si no fuera porque nos hemos acostumbrado los humanos a proteger los pies de un modo extremo, andar descalzo por la que fuera gran ciudad romana hace más de dos mil años, sería el modo más genuino de empatizar con el territorio y sus ancestrales gentes.

Hoy mi primer pensamiento ha sido encontrar la introducción adecuada para la próxima visita. Busco una festividad del día en el calendario romano y hallo diversa según la fuente consultada, así que me quedo con la idea de que las fiestas son un factor dominante en la vida de Roma Antigua, (como hoy, vaya) pero en la búsqueda me he encontrado con la vida de un personaje que murió a la edad de 78 años en Amsterdam, su origen es checo: Jan Amos Komenský, https://es.wikipedia.org/wiki/Comenio , para nosotros, latinos, Comenius. quien básicamente inventó la Pedagogía. moderna.

Copio de «Orbis Sensualium Pictus», su obra:

– Maestro: Acércate, niño; ¡aprende a ser sabio!

– Discípulo: ¿Qué es ser sabio?

– Maestro: Entender, hacer y expresar correctamente lo que es necesario.

Las palabras, diría Comenius, «…sólo deben ser aprendidas y enseñadas en su asociación con las cosas ¿qué son las palabras sino el vestido o la envoltura de las cosas?»

Vladimir Urbanek, jefe del Departamento de Estudios e Historia Intelectual Moderna Temprana de Comenius en la Academia Checa de Ciencias en Praga, resalta la metodología que Comenius proponía: » (Deben usarse) …métodos que «le permitan a los maestros enseñar menos y a los alumnos, aprender más», propuesta que me viene perfecta para el proyecto personal que llevo entre manos. Comenius proponía que «la educación es de por vida, pues consideraba que la vida humana era de aprendizaje constante» y afirmando que la vida tiene ocho «escuelas: La escuela de nacimiento, la de la niñez temprana, la de la niñez, la de la maduración, la de la juventud, la de la adultez, la de la edad avanzada y la de la preparación para la muerte». Quizá yo ya esté en ella.

Por casi todas he pasado y es en Los Bañales, mientras los cenvencionalismos sociales me lo permitan – los académicos pienso que cuento con ellos – donde quiero seguir exponiendo lo que he aprendidoo, es donde quiero seguir «mostrando» la bondad del estudio, de la lectura, tratando de generar inquietud en el visitante que le lleve a la búsqueda personal de su lugar en la Historia, pues que todos somos y hacemos Historia, en nuestro caso «todos hacemos Bañales».

Decía Cominius: «El filósofo griego Aristóteles comparó la mente del hombre con una tableta rasa (hoy podemos hablar de Pc, de Tablet, de móvil de última generación…) en la que nada estaba escrito, pero en la que todas las cosas podían tallarse (escribirse). Entre esos medios de uso cotidiano y la mente se establecen grandes diferencias: la cantidad de escritos que cabe en la tablet(a) está limitada por su tamaño, mientras que en la mente puedes seguir escribiendo y tallando sin toparte con ningún confín, porque la mente no tiene límites».

Y ahí seguiremos a pesar de la tendencia moderna por despreciar la experiencia en favor de la titulación (metodo consensuado para indicar que se ha superado un programa preestablecido de formación personal), cuando ambas pueden convivir porque son compatibles.

En los años 60´s, el mundo trataba de reponerse del gran cataclismo que supuso la II Guerra Mundial. Alemania se reponía y su industria, resentida por la perdida humana en la guerra o por edad, observó que quien podía reflotar el pasado industrial de la nación, estaba jubilado o fuera de las lineas de producción y los jóvenes, a pesar de su esmerada formación académica, no lograba poner el ritmo que se precisaba para ésa regeneración productiva de calidad. Sin menosprecio de los valores de las nuevas generaciones, se comenzó a reclutar a la clase pasiva para reforzar con su experiencia, los conocimientos de los jóvenes. No hay límites para la enseñanza y como me lo contaron, y en parte viví, lo cuento.

Querido Elio Galo, creo que me comprendes: No se trata de ocupar un lugar en favor propio y perjuicio de terceros. Se trata de seguir enseñando. No hay otro interés. Con la edad, inconscientemente, la persona se acerca a ése estado «quasi» místico del que hacía gala el santo de Asis: Necesito muy poco y lo poco que necesito, lo necesito muy poco.

Y ahí estamos ¿Hay una fórmula más sencilla y natural de ser feliz?

Si la tienes, dímela.

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